7. Síndrome de Smith-Lemli-Opitz

21.06.2018

El síndrome de Smith-Lemli-Opitz se caracteriza por la presencia de anomalías congénitas múltiples, déficit intelectual y problemas de comportamiento. El síndrome está presente desde el nacimiento, pero las formas leves pueden ser detectadas durante la infancia tardía o la edad adulta. Los pacientes presentan retraso en el crecimiento y déficit intelectual. Los problemas del comportamiento incluyen: rasgos autistas, hiperactividad, conductas de autolesión y alteraciones del sueño.

Las anomalías estructurales del cerebro pueden incluir hipoplasia o ausencia del cuerpo calloso y holoprosencefalia (es un defecto del nacimiento que ocurre durante las primeras semanas del embarazo debido a que el cerebro del feto no se divide como debería en dos hemisferios cerebrales (las dos mitades del cerebro) y en los ventrículos laterales (las cavidades del cerebro donde circula el líquido cefalorraquídeo).

Las manifestaciones craneofaciales típicas son: microcefalia (aparece en el 80% de los casos. Es el crecimiento insuficiente del cráneo), estrechamiento bitemporal, puente nasal ancho, raíz nasal corta, anteversión de las fosas nasales (90% de los casos), barbilla pequeña y micrognatia (mandíbula muy pequeña). A veces hay cataratas, estrabismo y nistagmo (movimiento incontrolable de los ojos).

Otras manifestaciones clínicas incluyen: fisura palatina o úvula bífida (la fisura es el resultado una apertura uni o bilateral en el labio superior entre la boca y la nariz), fotosensibilidad, rizomelia (anomalía en tejidos) y polidactilia postaxial en manos o pies (tienen un dedo más en manos o pies), sindactilia del 2º y 3º dedo del pie (se nace con dedos pegados), y pulgares cortos. Los varones tienen anomalías genitales: pene pequeño, hipospadia (defecto de nacimiento por el cual la abertura de la uretra (meato urinario) está en la parte inferior del pene, en lugar de la punta) y genitales ambiguos. Las anomalías cardiovasculares pueden estar presentes: defectos septales auriculares y ventriculares, ductus arterioso (es la continuidad después de nacer, de la comunicación que existe entre el sistema arterial pulmonar y la aorta durante la vida fetal y el canal auriculoventricular). Las anomalías gastrointestinales como: mala alimentación, reflujo gastroesofágico, estenosis pilórica (estrechamiento del píloro, que es la parte interior del estómago por donde pasa la comida y otros contenidos del estómago), malrotación intestinal (anomalía durante la formación del feto en el útero materno. La malrotación se produce cuando el intestino no da las vueltas como sería de esperar) y aganglionosis colónica son frecuentes. El síndrome se debe a una anomalía congénita en la síntesis del colesterol causado por mutaciones en el gen DHCR7.

Diagnóstico

Se basa en la detección de niveles elevados de 7DHC en plasma y tejidos. El análisis de las mutaciones confirma el diagnóstico. Los estudios de imagen se hacen para detectar las malformaciones. El diagnóstico se puede realizar por ecografía fetal y se confirma por análisis de muestras de líquido amniótico o de vellosidades coriónicas, medición del contenido de 7DHC y análisis de las mutaciones del DHCR7, que previamente hayan sido identificadas en la familia.

El manejo es sintomático y la mayoría de los pacientes se tratan con suplementos de colesterol en la dieta.

Los tratamientos combinados con aporte de colesterol y un inhibidor de la HMG CoA reductasa están en curso de evaluación. La cirugía se recomienda en el caso de problemas secundarios debidos a las malformaciones.

El pronóstico depende de la gravedad de la enfermedad y de las malformaciones asociadas. La enfermedad cardíaca y las malformaciones en el cerebro pueden ser letales. Algunos individuos viven hasta la edad adulta. Las personas afectadas de forma más leve pueden vivir y trabajar en centros especializados.